VCC. V Centenario de la primera Circunnavegación


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La pimienta estaba detrás de todo.

La primera vuelta al mundo, lo mismo que el descubrimiento de América, tuvieron lugar gracias a las especias. Concretamente a su comercio. Ningún rey europeo hubiera movilizado una gran flota, ni una pequeña, si no hubiera esperado obtener pingües beneficios a cambio. Europa se moría por la nuez moscada, el jengibre y sobre todo por la pimienta. El camino del comercio de las especias tenía baldosas de oro.

Pero los musulmanes de Oriente Medio, sobre todo los turcos, eran los árbitros de ese comercio. El paso por sus ciudades exigía un alto pago de impuestos. Tanta riqueza generaba la importación de especias que el Sultán de Egipto amenazó a la cristiandad con arrasar el Santo Sepulcro de Jerusalén si establecían rutas marítimas que esquivaran su aduana.

Pero arriesgarse merecía la pena. Los descubridores de las nuevas rutas especieras serían los nuevos señores del mundo.

Serie documental, que narra   la aventura de la primera circunnavegación desde diferentes enfoques que convergen en la historia principal.